Se reafirman en la cifra final que aventuraron al iniciar la investigación acerca de que habrá unos 300.000 niños robados, ya que en España «solo hace once años que los hijos adoptados tienen el derecho a conocer e indagar en sus orígenes biológicos» y en la asociación están detectando una catarata de hijos que demandan buscar a sus padres verdaderos y comprobar si fueron sustraídos ilegalmente. Vila también ha matizado que desconocen el número de hospitales que estarían implicados en esta presunta trama de adopciones irregulares desde los años 50 hasta bien entrados los años 90. «Contra los padres falsos no va a haber demasiado ensañamiento por parte de los hijos pero la Justicia tiene que perseguir a intermediarios, médicos o enfermeras», ha matizado